Los otros días reflexionaba sobre un comentario que recibí en uno de mis post de un profesional mexicano, sobre la formación en RR.II en Latinoamérica.
Lo que generalmente sucede es, que en las aulas la tentación por abarcar temas coyunturales como la invasión a Irak; el terrorismo; las elecciones en Venezuela; ó el entredicho diplomático entre Colombia y Ecuador, son una tentación muy grande de evitar. El problema surge, cuando estos temas se convierten durante la carrera de grado en el eje central de debate de una cátedra llena de opiniones subejetivas y superficiales, dadas como valederas y se descuida la formación teórica, es allí donde pasamos de la formación a la deformación académica .
¿Quién no se involucro alguna vez durante su formación de grado en un acalorado debate sobre el conflicto en Oriente Medio?. Ello, no es malo, al contrario es altamente elogiable, siempre y cuando en la discusión se apliquen todas las herramientas que nos brinda al Teoría de las RR.II. O sea, no es lo mismo debatir sobre Medio Oriente, con una noticia del aún quemando en los medios, que hacerlo en un análisis mas rico basándonos en diferentes posturas lo que quedaría algo así:
“ Si analizamos las acciones del ejecutivo israelí desde el análisis de la toma de decisiones gubernamentales, notaremos que predomina una corriente de eminente postura neo – realista… Ahora también podemos afirmar, que los cambios culturales que se vienen gestando en la sociedad israelí analizados desde una postura sociológica nos llevan a la conclusión que probablemente…”
Hay una diferencia de carácter claro entre un experto en asuntos internacionales vs. opinólogo profesional, mucho mas parecido a un periodista que a un internacionalista.
Por eso, queridos colegas, las mesas de café son buenas para debatir, pero más profesional es evitar la tentación de lo coyuntural y adentrarse en un análisis estructural de las situaciones y de los escenarios con un sólido sustento teórico.
Opinar lo hace cualquiera, tener criterio sólido, académico, y propio… muy pocos
3 comentarios
Marzo 8, 2008 a las 1:41 am
También agradezco tu comentario en mi blog, la verdad es que tus artículos son muy buenos, y pensar que llegué a tu blog accidentalmente, como se suelen encontrar las buenas páginas, jaja.
Me agrada que la perspectiva que le diste a la nota, con la cual coincido. La gente siempre ha tenido una opinión respecto a cualquier tema, aún cuando lo desconozca del todo, sin embargo, con la masificación de los medios de comunicación, y la mayor facilidad para acceder a ellos, ya sea por el internet o por diversos medios, los “opinologos” abundan, y se presentan ante los foros como si fueran los grandes especialistas, poseedores de la verdad universal, cuya palabra es casi profética.
El problema no es opinar en realidad, sino desvirtuar la realidad con comentarios poco preparados,con una gran carga de parcialidad y poco objetivos.
Con el desarrollo de los medios de comunicación, ahora se vuelve muy sencillo, cuando menos para un sector de la población, el acceder a la información más variada que se pueda imaginar, desde los periódicos en línea hasta el radio, en cualquier idioma, pero como se ha recalcado últimamente, somos una sociedad sobreinformada, lo cual es bueno, sin embargo, lo grave resulta cuando no sabemos transformar ese exceso de información en conocimiento práctico, y no articulamos el conjunto de hechos que ocurren a nuestro alrededor para crear un análisis que ayude a describir y transformar la realidad.
El próximo gran reto de la comunicación y la difusión de la enseñanza a nivel mundial, será pasar de la sociedad dela información a la sociedad del conocimiento.
Saludos y suerte!.
Junio 3, 2008 a las 7:58 pm
Magdalene says : I absolutely agree with this !
Junio 3, 2008 a las 11:31 pm
Hola, muy interesante su blog, sobre todo para los estudiantes de RRII. Me tomo el atrevimiento de preguntarle si me pudiera recomendar algún enfoque sobre la actuación diplomática argentina (actual) desde alguna teoría en Cs. Sociales, ya que todo lo que he leído aporta sólo enfoques jurídicos. Gracias. Puede contestarme a mi e-mail.